Precaliente el horno a 200°C
Corta los tomates por la mitad y en una bandeja organízalo con el corte hacia arriba. Sazónalos con sal marina a tu gusto, pimienta negra molida, 1 cucharada de orégano deshidratado y aceite de oliva.
Hornea los tomates, sin taparlos, por 40 minutos o hasta que se doren.
Mientras los tomates están en el horno, en una olla pequeña pon 1 cucharada de aceite de oliva y carameliza la cebolla a fuego medio/bajo revolviendo constantemente. (20 minutos aproximadamente).
Arma los emparedados con el queso, esparciendo en cada tajada de pan 1 cucharadita de mantequilla pomada en la parte interior de cada pan. Resérvalos en un plato hasta el momento de asarlos.
Cuando el tomate esté listo; licúalo mezclado con la cebolla caramelizada por tandas sin agregar ningún tipo de líquido. Cuéla el puré pata tener una textura suave y homogénea.
En una olla mediana, a fuego medio, pon el puré de tomate colado y cocina sin dejar hervir de manera enérgica y vas agregando un agua o caldo poco a poco, hasta lograr la textura deseada. sazona con sal marina y pimienta negra molida a tu gusto. Al momento de servir le pones las hojas de albahaca fresca.
En una sartén grande, pones una cucharada de mantequilla y llevas al fogón a temperatura media/baja. Asa los emparedados aplastándolos para evitar que se salga el queso, hasta que estén dorados. Pones un poco más de mantequilla y les das la vuelta para dorar la otra tapa. Apenas estén los emparedados, los sirves de acompañados de la crema de tomates rostizados con hojas de albahaca frescas.