Una salsa de tomate casera y versátil, perfecta para acompañar carnes a la plancha, asadas o al horno. Con pocos ingredientes y mucho sabor, esta salsa transforma cualquier plato.
Pela los tomates, retírales las semillas y córtalos en cuadritos (brunoise) finas y parejos.
En un tazón mediano, mezcla el vinagre con la cebolla cabezona roja picada y sazona con sal marina y pimienta negra molida al gusto. Una vez sazonados estos ingredientes, agrega el tomate picado, el ajo cortado en láminas y finalmente, cubre con aceite de oliva hasta que los tomates estén sumergidos.
Mantén la salsa en la nevera y, cuando la vayas a usar, déjala a temperatura ambiente unos 30 minutos antes.
Vídeo
Notas
💡 TIP DEL CHEF: La salsa de tomate para carnes necesita una cocción mínima de 25-30 minutos a fuego medio para que el tomate pierda su acidez cruda y los sabores se concentren. El indicador correcto es cuando el aceite sube a la superficie y la salsa tiene un color rojo intenso oscuro — ese aceite que sube es señal de que el agua del tomate evaporó completamente y la salsa está lista.🔄 SUSTITUCIÓN: Los tomates frescos maduros dan la mejor salsa en temporada. Fuera de temporada, los tomates enteros pelados en lata de calidad (San Marzano DOP o similares) superan siempre al tomate fresco insípido de invierno. Añade una pizca de azúcar solo si la salsa queda muy ácida — es el corrector, no el ingrediente base.⚠️ ERROR COMÚN: Tapar completamente la salsa durante toda la cocción. La salsa de tomate necesita reducir — parte del agua del tomate debe evaporarse para concentrar el sabor. Cocina siempre con la tapa a medias o completamente destapado. Tapado completamente, la salsa queda aguada sin importar el tiempo de cocción.
Palabra clave ajos, Salsa de tomate, salsa de tomate fresco, tomate