El fruit cake es uno de esos postres que dividen opiniones, pero que esconden una historia rica en técnica, tradición y paciencia. Nació como una forma de conservar frutas mediante azúcar y alcohol y, con el tiempo, evolucionó hasta convertirse en un postre que ha acompañado celebraciones durante siglos, especialmente en Navidad.
Corte los higos y los albaricoques deshidratados en cubos pequeños, de tamaño similar al de las uvas pasas.
Combine las uvas pasas rubias, los arándanos, los higos y el albaricoque deshidratados con la miel y el jerez o vino blanco seco. Mezcle bien, cubra y deje reposar idealmente durante la noche (mínimo 4 horas), hasta que las frutas estén bien hidratadas y aromáticas.
Engrase un molde redondo de 9 pulgadas (23 cm) y espolvoree ligeramente con harina. Reserve.
Tamice juntos la harina, la sal y las especias (jengibre, clavo y canela). Reserve.
Bata la mantequilla con el azúcar utilizando el accesorio de pala, comenzando a baja velocidad y aumentando gradualmente a velocidad media. Raspe el bol según sea necesario y bata hasta obtener una mezcla homogénea, suave y ligeramente más clara, aproximadamente 4–5 minutos.
Agregue los huevos uno a uno, batiendo a baja velocidad después de cada adición hasta que estén completamente incorporados. Raspe el bol cuando sea necesario para asegurar una emulsión uniforme.
Detenga la batidora y agregue todos los ingredientes secos tamizados de una sola vez. Mezcle a baja velocidad solo hasta integrar.Incorpore de forma envolvente las nueces picadas y la mezcla de frutas maceradas, asegurándose de que queden bien distribuidas.
Vierta toda la mezcla en el molde preparado y alise ligeramente la superficie con una espátula.
Hornee a 135°C / 275°F durante 1 hora 45 minutos a 2 horas, o hasta que al insertar un palillo cerca del centro este salga con algunas migas húmedas, pero sin masa cruda.
Retire del horno y deje reposar el pastel en el molde durante 10–15 minutos. Luego desmolde con cuidado y deje enfriar completamente sobre una rejilla.
Notas
Este fruit cake mejora notablemente después de 24–48 horas de reposo, bien envuelto. Puede terminarse con un glaseado ligero de albaricoque o simplemente servirse tal cual, resaltando la humedad natural de las frutas.