Corta ½ cebolla cabazona blanca y 2 dientes de ajo en láminas finas.
En una sartén mediana, calienta 2 cucharadas de aceite de oliva y apenas el aceite esté caliente, sofríe la cebolla con el ajo son dorarlos. Agrega poco a poco las hojas de espinaca baby y cocínalas hasta que se empiecen a reducir. Apaga el fogón y reserva.
En un tazón mediano mezcla 5 unidades de huevo con ¼ taza de crema de leche y sazona con sal marina y pimienta negra a tu gusto. Agrega a la mezcla, las cebollas, ajos y espinacas sofritas y revuelve muy bien, Agrega los tomates asados y reserva.
Pon una sartén antiadherente a a fuego medio con una cucharada de aceite de oliva. Apenas el aceite esté caliente, agrega la mezcla y deja cocinar a fuego medio/bajo por 10 minutos. Pasado ese tiempo, le das la vuelta usando una tapa plana y terminas la cocción hasta lograr la textura que más te guste. Retirala del fuego y deja reposar unos minutos antes de servir.
Para servir
Corta en porciones individuales y a tu gusto el mango y lo aderezas con un poco de miel.
Calienta una sartén con una capa delgada de aceite de oliva y asa las porciones de queso hasta dorarlas.
Corta en porciones individuales la frittata y sírvela acompañada del mago, el queso asado y la bebida caliente de tu preferencia.
Vídeo
Notas
💡 TIP DEL CHEF: La frittata perfecta empieza en sartén y termina en horno o bajo el grill. En sartén apta para horno a fuego medio, cocina la base hasta que los bordes estén cuajados pero el centro líquido — unos 4 minutos. Luego al grill del horno 3-4 minutos hasta que la superficie esté dorada y el centro firme. Este método da una textura cremosa imposible de conseguir solo en sartén.🔄 SUSTITUCIÓN: Sin sartén apta para horno, cubre la sartén con una tapa grande y cocina a fuego muy bajo hasta que la superficie cuaje por el vapor — tarda unos 8 minutos más pero funciona. Los tomates secos pueden reemplazarse por pimientos asados, aceitunas negras o champiñones salteados según lo que tengas disponible.⚠️ ERROR COMÚN: Añadir la espinaca cruda directamente a los huevos. La espinaca contiene mucha agua que se libera con el calor y convierte la frittata en un charco acuoso. Saltea siempre la espinaca en sartén con ajo hasta que pierda toda su humedad — reduce a un tercio de su volumen — antes de incorporarla a los huevos.