La crema inglesa, también conocida como "custard" en inglés, es una salsa dulce y cremosa que se utiliza comúnmente como acompañamiento o relleno para postres. Se elabora combinando leche, yemas de huevo, azúcar y vainilla. La mezcla se cocina a fuego lento o baño María, revolviendo constantemente, hasta que espese lo suficiente para cubrir la parte posterior de una cuchara. La crema inglesa se sirve a menudo caliente o fría sobre tartas, pasteles, pudines o frutas frescas y también puede ser utilizada como base para hacer helados.
½unidadVaina de vainilla (se puede reemplazar por ½ cucharadita esencia de vainilla)
6unidadesYema de huevo
Instrucciones
En un caldero mediano, mezcla 250 gramos de leche, 250 gramos de crema de leche y ½ vaina de vainilla (se puede reemplazar por ½ cucharadita de esencia de vainilla). Cocina a fuego medio hasta que la leche alcance 85 grados centígrados. Si no cuentas con un termómetro, la idea es calentar la mezcla hasta que empiece a desprender algo de vapor; es importante no dejarla hervir.
En un tazón que pueda ir al baño María y con la ayuda de un batidor globo, mezcla 65 gramos de azúcar con 6 unidades de yemas de huevo. Mezcla muy bien y agrega la mezcla de leche, crema de leche y vainilla.
Prepara un baño María y sobre este cocina la crema durante aproximadamente 40 minutos, sin dejar de revolver, o hasta que la mezcla alcance 82 grados centígrados. Retira del baño María y deja reposar a temperatura ambiente. Si usaste vainilla natural, cuela la mezcla; si no, refrigérala hasta el momento de usarla.
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Notas
💡 TIP DEL CHEF: La crema inglesa corta cuando supera los 85°C. La señal visual clásica es que napa la espátula — al pasar el dedo por la parte trasera, la línea queda limpia y firme. Ese es el punto exacto. Retira del fuego inmediatamente y pasa por un colador fino.🔄 SUSTITUCIÓN: Para una versión más ligera, sustituye hasta el 30% de la nata por leche entera. Para versión sin lactosa, la leche de avena entera da una textura sorprendentemente similar aunque el sabor es más neutro.⚠️ ERROR COMÚN: Añadir las yemas directamente a la leche caliente sin temperar. Siempre vierte la leche caliente sobre las yemas poco a poco mientras bates — nunca al revés. Si las yemas reciben todo el calor de golpe, cuajan y obtienes huevo revuelto dulce.