El arroz a la sartén con pollo y arvejas es un plato clásico que destaca por su sencillez y sabor. Perfecto para una comida rápida y nutritiva, este platillo combina la jugosidad del pollo dorado con la suavidad del arroz, todo aderezado con un sofrito de ajo, puerro y tomate frito. Las arvejas frescas aportan un toque de color y frescura, haciendo de este arroz una opción completa y equilibrada. Ideal para aprovechar ingredientes básicos y crear un platillo delicioso en poco tiempo, el arroz a la sartén con pollo y arvejas es un acierto seguro en cualquier mesa.
Comienza sazonando los encuentros de pollo con sal marina y pimienta negra molida. Déjalos reposar durante 10 minutos para que absorban bien los sabores.
Mientras el pollo se marina, corta el puerro en rodajas finas y pica los dientes de ajo muy finamente.
En una sartén grande o una paellera, calienta el aceite de oliva a fuego medio-alto. Sella los encuentros de pollo por ambos lados hasta que estén dorados, pero no completamente cocidos. Retíralos de la sartén y resérvalos.
En la misma sartén, añade el puerro y el ajo. Sofríelos a fuego medio hasta que estén tiernos y fragantes. Luego, agrega el tomate frito y la paprika, mezclando bien para integrar los sabores.
Incorpora el arroz a la sartén, removiendo bien para que se impregne del sofrito y adquiera un color dorado.
Vierte el caldo de pollo caliente en la sartén, y luego vuelve a colocar los encuentros de pollo sobre el arroz. Distribuye las arvejas frescas por encima.
Deja que la paella se cocine a fuego medio-bajo sin remover, permitiendo que el arroz absorba el caldo y se forme la característica capa dorada en el fondo, conocida como "socarrat". Esto tomará aproximadamente 15-20 minutos, o hasta que el arroz esté al dente y el pollo completamente cocido.
Una vez lista, retira la paella del fuego y déjala reposar unos minutos antes de servir. Esto permitirá que los sabores se asienten. Disfruta de tu paella de pollo casera acompañada de una buena ensalada o pan crujiente.